
La idea es vincular personas, del norte y del sur, haciendo que se conozcan en sus motivos y sus formas. En el norte y el sur, nos están robando Chile, porque grandes corporaciones internacionales vienen a instalarse con sus salmoneras, celulosas, hortofrutícolas, hidroeléctricas, mineras o pesqueras, y se enriquecen a costa de nuestros recursos naturales. Explotan nuestras tierras y a nuestra gente, porque de pasada imponen sus siniestras políticas laborales de pagar poco, estrujar harto y ser ley en los pueblos. Y en Santiago, donde se concentra la mayor población de Chile, nos tienen convencidos que de lo que hay que preocuparse es de la delincuencia, la corrupción o la crisis, mientras los negocios sucios y realmente dañinos se desencadenan en regiones. Y como los medios de comunicación lo son en función de toda esta cadena depredadora y todo el sistema funciona con una lógica sanguinaria, hay que ir exactamente hacia el lado opuesto y no responder a sus agresiones con combos y peñascazos, sino respondiéndonos a nosotros con cariño y fe.
Porque a quienes tenemos resistiendo en el norte, la están haciendo como los del sur y tienen que conocerse. Tienen que conocer sus problemas e identificarse en sus razones. Sacamos poco con enfrentarnos a los pacos en Santiago, cuando en regiones la gente se enfrenta con corporaciones sin rostro, pero con una maquinaria destructiva mucho mayor. Así que tenemos que vincularnos, hablar de los problemas del sur, en el norte y en el centro, y viceversa. Debemos entender que tenemos que identificarnos y encariñarnos, desde los barrios pa arriba, y dar la pelea con ese cariño, porque no hay otra forma: ellos están tan confiados en que su sistema funciona, que esperan que respondamos con violencia.
Dibujo original de MACH!Ne

